CAOS
CAOS.
Me encontraba viajando para Bogotá, de pronto me veo sola, perdida en esta ciudad inmensa.
Miro a mi alrededor y solo veo desolación, pobreza y mucha humedad, habían cerros gigantescos, cascadas con aguas muy claras y abundantes, las cuales caían sobre mucha vegetación.
Yo miraba todo esto y mi vestido lo sentía húmedo, tenían frío, mire y solo había niños sucios y mujeres arapientas dándoles alimento.
De pronto caigo en un hueco, empiezo a gritar y a llamar a Óscar, este caminaba con un galón, pero me miró y siguió, yo seguí gritando, se acercó una niña y me dijo: mire señora suba así como lo estoy haciendo yo, le contesté: tu eres pequeña y delgada, yo peso mucho.
De pronto mire una cavidad y mire, le dije aquí hay una cavidad, miraré si puedo salir por aquí.
Salí y mire, seguía mirando muchos cerros muy grandes, pregunté a una señora que en donde estaba, ella contesto: no se, le pregunté: donde queda el centro? Ella dijo: tampoco se.
Llegó un viejito de barba blanca y me dijo: de aquí solo se puede salir con perros.
Perros? Conteste yo muy intrigada. Si con perros como estos. Aparecieron junto a mi dos perros, uno pequeño y otro grande, me miraron jadeantes, con sus colitas moviendo, muy alegres.
Allí desperté.
Se pueden imaginar? Ellos eran Tintín y mi Bagueera.
Sueño, noviembre 26 del 2025.
Rosalba Artunduaga
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