EL MILAGRO DE LA VIDA
EL MILAGRO DE LA VIDA
En cada despertar, en la llegada de un nuevo día, en el mirar el sol salir, en el escuchar de las aves su dulce melodia, en el recordar que tenemos la dicha de empezar el glorioso trajinar de los quehaceres de un día para solventar las virtudes de todos los que trabajan para alcanzar las metas de la vida.
Nos detenemos en pensar que detrás de todos los sucesos de nuestra historia, hay un Ser Supremo, un Ser que se encuentra entre el cielo y la tierra, entre el sol y la luna, entre tú y el universo entero... Ese Ser es superior a nuestras energías, a nuestros pensamientos, a nuestro entendimiento.
Sólo sabemos que por medio de ese Ser Supremo todas las mañanas tenemos el placer de dar gracias por un nuevo día, de tener la felicidades de poder pensar, sentir, amar, poder entender que somos unos seres diferentes de muchos otros que tienen vida.
La vida es ése soplo que en un día cualquiera se puede ir, sólo dejamos de sentir, de recibir y eso es sólo un punto diminuto, una porción tan pequeña pero que al estar en nosotros nos hace sentir poderosos, fuertes, gloriosos... Por eso, siempre hay que dar gracias por que esté en tí... en mí...
Gracias por el agua que lava nuestro cuerpo, gracias por el sol que nos da calor y hace que todo se vea hermoso, por la lluvia, por el viento, por el frío y por el alimento que quita el hambre al hambriento, por los dones que día a día conocemos y que por medio de ellos podemos gozar y alcanzar nuestros anhelos.
Cada día encontramos fuerzas ocultas para disfrutar, actuar y poder desenvolvernos en una vida productiva, en una vida que sólo tenemos por medio de ese Ser maravilloso que nos llena de todas éstas virtudes de pensar y hacer, de mirar que nuestro cuerpo responde a cada uno de los puntos claves para obtener y desechar lo bueno y lo malo que nos pone en el camino la vida.
Seamos agradecidos y digamos siempre GRACIAS, es la palabra clave para nuestra felicidad, para un mejor vivir y así recibiremos cada día todas las maravillas que nos regala ese SER SUPREMO que nos seguirá dando su gran AMOR día a día, noche a noche; sólo Él con su gran MISERICORDIA nos puede regalar sin pedir NADA A CAMBIO.
Por: Rosalba Artunduaga Marlés
Junio 27 del 2020.
En cada despertar, en la llegada de un nuevo día, en el mirar el sol salir, en el escuchar de las aves su dulce melodia, en el recordar que tenemos la dicha de empezar el glorioso trajinar de los quehaceres de un día para solventar las virtudes de todos los que trabajan para alcanzar las metas de la vida.
Nos detenemos en pensar que detrás de todos los sucesos de nuestra historia, hay un Ser Supremo, un Ser que se encuentra entre el cielo y la tierra, entre el sol y la luna, entre tú y el universo entero... Ese Ser es superior a nuestras energías, a nuestros pensamientos, a nuestro entendimiento.
Sólo sabemos que por medio de ese Ser Supremo todas las mañanas tenemos el placer de dar gracias por un nuevo día, de tener la felicidades de poder pensar, sentir, amar, poder entender que somos unos seres diferentes de muchos otros que tienen vida.
La vida es ése soplo que en un día cualquiera se puede ir, sólo dejamos de sentir, de recibir y eso es sólo un punto diminuto, una porción tan pequeña pero que al estar en nosotros nos hace sentir poderosos, fuertes, gloriosos... Por eso, siempre hay que dar gracias por que esté en tí... en mí...
Gracias por el agua que lava nuestro cuerpo, gracias por el sol que nos da calor y hace que todo se vea hermoso, por la lluvia, por el viento, por el frío y por el alimento que quita el hambre al hambriento, por los dones que día a día conocemos y que por medio de ellos podemos gozar y alcanzar nuestros anhelos.
Cada día encontramos fuerzas ocultas para disfrutar, actuar y poder desenvolvernos en una vida productiva, en una vida que sólo tenemos por medio de ese Ser maravilloso que nos llena de todas éstas virtudes de pensar y hacer, de mirar que nuestro cuerpo responde a cada uno de los puntos claves para obtener y desechar lo bueno y lo malo que nos pone en el camino la vida.
Seamos agradecidos y digamos siempre GRACIAS, es la palabra clave para nuestra felicidad, para un mejor vivir y así recibiremos cada día todas las maravillas que nos regala ese SER SUPREMO que nos seguirá dando su gran AMOR día a día, noche a noche; sólo Él con su gran MISERICORDIA nos puede regalar sin pedir NADA A CAMBIO.
Por: Rosalba Artunduaga Marlés
Junio 27 del 2020.
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