HERMANITO LUIS ALBERTO.
HERMANITO LUIS ALBERTO.
Cuando naciste nació una ilucion que brotó del más sublime amor, de dos seres que buscaron lo mejor para este mundo que te formo y enseño los caminos, unos largos, otros cortos, donde caminaste ródeado de ilusión , anhelos, sueños y esperanzas, siempre protegido por la oracion de un ser que contigo camino el más largo camino del amor.
Te formaste y aprendiste lo que querías, conservando un espíritu lleno de vondad, formaste una familia que amaste y respetaste. Pero el destino es variado y caprichoso en su andar, trayendonos sorpresas, amargas y dulces, que al tocar las fibras de nuestro ser, las transforman en plegarias de tristeza Y forman en nuestro cuerpo...corazas de fortaleza.
Fuiste amado, líder y te hiciste grande, diste fuerza al que triste gemia, siempre confiando en su gran sabiduría...fuiste fuerte en aceptar sus derrotas y manso en aceptar sus flaquezas.
El ambiente se iluminaba cuando llegabas, llenando el recinto de risas y alegrías, eras luz cuando la oscuridad venía y siempre en la estáncia estaba su presencia.
Te fuiste y nos dejaste...eso quema y duele el alma, en nuestro corazón deja una gran tristeza, que se clava en nuestros cuerpos, en nuestras almas De esposa, hija, hermanos y amigos, récordando una a una anécdotas y enseñanzas Que con su carisma alegre y divertida, llenando el ambiente en donde llegabas...dandonos clases de mucha fe y esperanza.
Por
Rosalba.
Cuando naciste nació una ilucion que brotó del más sublime amor, de dos seres que buscaron lo mejor para este mundo que te formo y enseño los caminos, unos largos, otros cortos, donde caminaste ródeado de ilusión , anhelos, sueños y esperanzas, siempre protegido por la oracion de un ser que contigo camino el más largo camino del amor.
Te formaste y aprendiste lo que querías, conservando un espíritu lleno de vondad, formaste una familia que amaste y respetaste. Pero el destino es variado y caprichoso en su andar, trayendonos sorpresas, amargas y dulces, que al tocar las fibras de nuestro ser, las transforman en plegarias de tristeza Y forman en nuestro cuerpo...corazas de fortaleza.
Fuiste amado, líder y te hiciste grande, diste fuerza al que triste gemia, siempre confiando en su gran sabiduría...fuiste fuerte en aceptar sus derrotas y manso en aceptar sus flaquezas.
El ambiente se iluminaba cuando llegabas, llenando el recinto de risas y alegrías, eras luz cuando la oscuridad venía y siempre en la estáncia estaba su presencia.
Te fuiste y nos dejaste...eso quema y duele el alma, en nuestro corazón deja una gran tristeza, que se clava en nuestros cuerpos, en nuestras almas De esposa, hija, hermanos y amigos, récordando una a una anécdotas y enseñanzas Que con su carisma alegre y divertida, llenando el ambiente en donde llegabas...dandonos clases de mucha fe y esperanza.
Por
Rosalba.
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