LA CASA DE LOS ABUELOS
Los abuelos son ternura, son cómplices, son dulces, son caramelo, tienen todo la ternura de un Ángel que Dios nos deja, son lo que los nietos quieren para salvaguardar sus lloriqueos, sus quejas...solo deja a los abuelos que por medio de los hijos encontrarán la juventud que un día perdieron, pero que ganaron con los nietos.
La felicidad de nuestros hijos es llegar a CASA DE NUESTROS ABUELOS, llegar y correr por sus pasillos, bañarnos alegres con el agua y chorro de una manguera, meternos gososos en una ponchera y jugar con espuma de jabon y muñecas.
Tocar el gato, correr asustado por el ladrido del perro, saltar el laso, brincar la cuerda, disfrutar de un buen chocolate con panecillos hechos por nuestra abuela.
LA CASA DE LOS ABUELOS, poesía, canto y juegos, cartones, plumas y cuentos, disfrutar de comidas y unos cuantos deseos, pechiches, secretos y muchos puentes de perdones de nuestros padres.
Noches en vela, valijas hechas con anticipación, contando horas, minutos y mirando por la ventana cuando salga el sol y es un nuevo día para poder alfin ir ala CASA DE LOS ABUELOS.
Por: Rosalba Artunduaga
Octubre 12 del 2020.
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