EXTRAÑO DESPERTAR.
EXTRAÑO DESPERTAR.
Caían los últimos rayos de un sol esplendoroso y hermoso sobre los grandes picos de los cerros,
grandes picos de
montañas que, con sus diversos colores verdes, daban una visión de encanto y al
mirar que sus
rayos caían como besando sus orgullosos follajes, los cuales escondían grandes
misterios, mis
ojos observaban que sus diversos colores cambiaban en colores vivos y
maravillosos,
formando figuras
con nubes de colores brillantes y deslumbrantes.
Me dejé caer
sobre la fresca grama que acariciaba mis pies descalzos, mis manos tomaron unas
cuantas ramas de
hojas secas formando una especie de almohada en donde muy cómodamente
recliné mi
cabeza, solo observaba este precioso cuadro en donde me mostraba lo hermoso de
la
naturaleza, lo
hermoso de un atardecer.
Mis ojos
empezaron a cerrarse poco a poco, las hermosas luces de un sol radiante, solo
eran
oscuridad, sentí
que una nube muy oscura me envolvía lentamente hasta dejar por completo la
esplendorosa
visión, solo sentía la fresca brisa que rosaba mi rostro y el frío de una noche
llena de
secretos y
misterios que lentamente empezaron a aparecer en mi mente.
Sentí una ráfaga
fuerte de viento, el cual me hizo poner de píe rápidamente como si un mundo
nuevo estaba en
esos momentos ante mí; separé rápidamente mis piernas para sostenerme
firmemente sobre
el césped que lo sentí más alto y mojado, el silencio de la noche era cada vez
más
grande y hacia
que mi corazón palpitara más fuerte, algo raro estaba pasando…pero mis ojos
estaban abiertos
y mi cuerpo presto a cualquier cosa que podría pasar y solo pensé en los
momentos
hermosos que
había vivido junto con mi familia.
Un leve rumor de
pasos y un dulce trinar de un ave se dejó oír, mis oídos escucharon, pero mis
ojos
no miraban nada,
la oscuridad era mucha, pero mis sentidos estaban listos para cualquier cosa
que
se acercara en
esos momentos.
Quise moverme,
pero mi cuerpo estaba rígido, solo sentía una sensación de angustia y miedo,
busqué en lo
profundo de mi ser algún recuerdo, algo hermoso que me hubiese pasado, pero no
podía recordar
nada, solo ese trinar dulce de aquella ave que había llegado a mis oídos, me
aferre y
desee volver a
escucharla.
Lentamente el
frio se alejaba de mi cuerpo, mi corazón palpitaba con fuerza y mis ojos
trataban de
abrir, pero había
como garras sobre mí que pesaban y me sujetaban sobre la fresca grama mojada;
quería despertar,
quería volver a ser nuevamente yo, quería dejar este pesado sueño que se había
convertido en
pesadilla.
Un calor muy
acogedor llego a mí, mis piernas empecé a mover lentamente, mis ojos cargados
de
miedo empezaron a
querer abrir; no se escuchaba nada, o al menos en esos momentos no oía
absolutamente
ningún ruido…de pronto una punzada sobre mi rodilla, un graznido suave de ave
que
muy cerca de mi
quería que me despertara y nuevamente esas pisadas que lentamente se acercaban
cada vez más y
más a mí.
Abrí mis ojos y
miré un hermoso ganso blanco que con sus grandes alas y su grande pico trataba
de
agarrarme la
oreja, cerca de mí también estaba mi hermanito que me llamaba lentamente y me
decía que estaba
muy fría y mojada.
Abrí mis ojos de
par en par y pasé la vista a mi derredor para descartar peligro, pero al mirar
que
todo seguía igual
como en el momento en que me había tumbado en la fresca grama, pero con la
diferencia de que
el sol ya se había ocultado, solo dejaba ver una raya muy delgada de luz a la
distancia.
Abrace a mi
hermanito y nos encaminamos a casa, no sin antes acariciar al hermoso ganso que
muy
quieto y
observándome con esos ojos negros y profundos como preguntándome: ¿Dónde
estabas
hace un rato?, lo
acaricie y alejándome decidí guardar la experiencia para mí solamente.
Julio 5 del 2023.
Por : Rosalba
Artunduaga.

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