CUENTO MAGICO
CUENTO MAGICO
Erase un mañana muy distinta a las muchas que esta pequeña comunidad había
presenciado, nubarrones oscuros formaban una alfombra gruesa junto al sol,
tapando así sus hermosos rayos y no dejando iluminar a esta diminuta parte de
la tierra.
Esta comunidad, eran como ermitaños, tratando de sobrevivir en esta parte
del mundo en donde eran como olvidados de la civilización, pero que tenían un
corazón, lleno de bondad, trabajadores y muy amables, sus familias se basaban
en la honradez, sinceridad, rectitud y mucho respeto.
A lo lejos se observaba unos grandes picos de montañas, las cuales siempre
permanecían oscuras, nubes que tapaban su hermosura; estas rodeaban el caserío
dejando a éste en el centro. Sus grandes montañas, con sus secretos pareciese
que sus habitantes fueran siempre observados, vigilados, muchos calificaban
como “Ángeles o Demonios”
Grandes cascadas brotaban de sus rocas agrestes, los cuales al llegar al
valle formaban ríos, lagos y hermosas lagunas, las cuales aprovechaban para
divertirse en familia, nadando en sus cristalinas aguas; hermosas aves también
se unían: patos, garzas y unas cuantas especies que se adaptaban al frío de sus
aguas.
Sus hogares eran construidos con palmas y con paredes de barro amasado,
también las pintaban con pintura extraídas de las plantas y flores que traían
de las montañas misteriosas, dando así un colorido mágico. Toda esta comunidad
era artesana, pues ellos fabricaban artículos de barro, como ollas, jarrones,
bandejas, figuras maravillosas las cuales vendían o cambiaban por artículos, en
una ciudad muy lejos de allí; ellos enviaban a 2 o 3 hombres y estos se
demoraban varios días en ir y venir, trayendo artículos como jabones, ropa,
calzado y granos para completar su alimentación, ya que en estos parajes muchos
cultivos no se daban por sus temperaturas tan frías, solo cazaban ciertos
animales y pescaban muy pocos peces, pero ellos ya estaban acostumbrados y
Vivian felices.
A lo lejos se dejaba ver un nevado bellísimo, su blancura era tan limpia
que cuando el sol lo acariciaba y esto era muy pocas veces, sus gentes hacían
una fiesta de alabanzas y todos se saciaban mirando este espectáculo de
belleza, pues parecía un gran espejo el cual radiaba su luz como baño de plata
en todo el espacio.
Era un día en el cual el sol daba su esplendor por pocas horas, la gente se
levantaba temprano para poder aprovechar este fenómeno, que no siempre lo
disfrutaban. Por una de sus estrechas callecitas, surcadas con piedras de
colores y caracoles, una mujer caminaba, era hermosa de pies a cabeza, su piel
de una textura angelical, sus largos cabellos como sus ojos negros y hermosos,
sus labios rojos que provocaban besarlos, manos delicadas, su andar como reina
en pasarela, piernas con músculos firmes y bien formados, su sonrisa que dejaba
ver una dentadura perfecta y muy blanca.
Su largo vestido de gitana, con volantes de seda finamente decorados con
piedras preciosas, su hermosa cintura estaba sujeta por un fajón, del cual
colgaban varias bolitas de hermosos colores y con el andar, se dejaba oír una
armoniosa melodía y con el sol despedían unos rayitos de luz los cuales
parecían juegos artificiales.
Hombres, mujeres de edad y niños fueron saliendo, uno a uno de sus hermosas
casas para ver a tan despampanante dama, que, con muestras de mucho respeto y
cariño, saludaba a toda la gente, unos se secreteaban, otros hablaban bajito y
los jóvenes tenían sus ojos puestos en esa preciosura.
De pronto y bajo el silencio profundo, en donde solo se escuchaba el
tintinear de los pendientes de aquella hermosa mujer, un niño salió corriendo y
separo frente a la gitana, sus ojos grandes color avellana miraron fijamente
los de la mujer, saco de sus bolcillos unas cuantas bolas de cristal, de varios
colores y se las ofreció a la dama, la mujer se agachó y a su altura, acarició
el pelo desordenado del muchacho, tomó de sus pequeñas manos el regalo que este
le ofrecía y con una voz melodiosa, dijo:
-
Gracias
-
¿Cómo
te llamas?
-
Luisito…
- contesto sonriendo y con su hermosa carita colorada
-
Son
para su lindo vestido, deben quedarle muy lindas y en su fajón. –
-
Así
es cariño, eres muy hermoso y las luciré encantada –
El niño entregó su regalo y salió corriendo para donde su madre que lo esperaba,
lo tomó de la mano y lo abrazo fuertemente en su regazo; la gitana poso su
ardiente mirada en todos los allí presentes que se encontraban observándola.
Cerca de allí había una gran fuente en donde se observaba un gran Ángel,
hecho de barro y con una pintura muy blanca, en sus delicadas manos sostenía
una vasija y de ella salía agua, llenando así la alberca, muchos pajaritos se
posaban en ella para tomar agua.
La gitana se acercó a la fuente, tomó su largo vestido y lo sujetó, por una
parte, dejando al descubierto parte de su hermosa pierna, la cual dejaba ver un
píe delicado y unas sandalias brillantes y hermosas; coloco su pie sobre el
borde de la alberca, con sus blancas manos y dejando ver sus innumerables
manillas, tomó un poco de agua y bebió. Con sus manos en su cintura y de manera
erguida se dirigió a toda la gente que la observaba:
-
Gente
hermosa, buena y trabajadora, estoy hoy aquí porque soy portadora para
revelarles un gran secreto, espero que ustedes me entiendan y pido disculpas
por interrumpir en sus hermosas calles y sobre todo en este día soleado y que
ustedes tanto esperan.
Subió a la pileta y soltando su hermoso fajón de su cintura, lo colocó
sobre la vasija del Ángel, el cual se dejó oír en el silencio el sonido
maravilloso de sus bolitas de cristal al tocarse unas con otras, al tocar la
vasija del agua, estas despidieron luces como estrellas de Hadas en un bosque
encantado.
-
Hace
muchos años – siguió hablando la gitana – en estos lugares hubo un mago muy
malo y diabólico, el cual lanzó una maldición sobre aquellos hermosos cerros
y con su magia logró dejarlos siempre
así…solos, tristes, sin ninguna atracción, solo dejando ver su amargura y
desolación…por eso este gran frío y con poca luz solar, aquí hay muchas noches
y pocos amaneceres, el sol casi no se deja ver y la hermosa luna casi nunca
sale, son noches más oscuras y días desolados, fríos y sin ninguna esperanza,
tanto para los cultivos como para la comunidad, quiero preguntarles…es verdad
lo que estoy diciendo?
Uno de los señores allí presente se adelantó y dijo:
-
Así
es, aquí solo tenemos algunos animales, los cuales son pocos y que son
resistentes al frío, lo mismo peces y pocos cultivos de pan coger, ya que las
bajas temperaturas no son aptas para su germinación y desarrollo.
Una señora tomó la palabra y dijo, no sin antes pasear su mirada por toda
la comunidad que la observaba:
-
¿Y
usted quien es,? porque nos está
diciendo todo esto?
-
Se ha
escuchado el clamor de toda esta gente, buena y trabajadora – comenzó a decir
la gitana – y me han enviado a deshacer el terrible hechizo sobre estas tierras
hermosas, así que no teman, de ahora en adelante en vez de estas tierras
tristes y días sin luz, tendrán un paraíso, lleno de prosperidad, de ahora en
adelante será “tierras mágicas y prosperas”.
En ese momento tomó su fajón y lo lanzó a la fuente, hubo una gran
explosión de luces, y una fina neblina cubrió toda la gran extensión, dejando
en completa oscuridad; luego una brisa, suave, ligera y con una temperatura
agradable, a lo lejos se dejó oír un gran rugido, como de león herido, las
nubes se alejaron y un rayo de sol alumbro los tristes cerros, los cuales con
un leve movimiento, dejaron escapar de sus entrañas, diversas clases de aves,
todas con sus cantos y trinos propios de sus especies, las bocas de fuentes de
agua se abrieron y de ellas salieron cascadas las cuales formaban ríos, lagunas
y diversas flores empezaron a llenar todo el paisaje con sus colores y perfumes
naturales.
Todos miraron las grandes montañas, que ahora lucían hermosas y pareciese
que los árboles sonreían de felicidad, el suave calor del sol los acarició y
parecía que, por primera vez, desde hace muchos años, llegaba el primer
amanecer de sus vidas.
Todos miraron para la fuente, en donde creían haber visto la hermosa gitana,
pero ya ella había desaparecido, solo dejaba la gran alegría de sus gentes y
una dulce sonrisa en sus labios, este lugar ahora era una gran MAGIA DE HADAS.
Mayo 3 del 2024.
Rosalba Artunduaga.

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