MADRE

MADRE.


No digan a una madre: no sufra, tranquila, no se preocupe; nuestros ojos se bañan cuando nuestro corazón llora.

No se puede desconocer cuando nuestros hijos sufren, sea cual sea el motivo, una madre cuando ama, sabe cuándo su sus hijos la necesitan, tienen un dolor o simplemente las extrañan.

Las madres saben, cuando aman a sus hijos, sus preocupaciones, sus anhelos y solo necesitan estar junto a ellas para recibir un abrazo o un beso.

Dejen que sus madres sean ellas, no intenten callarlas o exigir que no demuestre su dolor, su gran amor o simplemente cuando éstas se muestren cansonas, solo déjalas que sean   madres.

Dios dio a la.mujer: unos ojos, en donde ellos miran siempre lo que otros no ven,  se bañan cuando hay exceso de agua en su corazón, un alma llena de sensaciones inexplicable, que nadie entiende, solo ellas con su inmenso amor.

Solo déjanos ser MADRES...Dios así nos hizo.

Octubre 22 del 2025

A   30 mil  pies de altura

Comentarios

Entradas populares de este blog

El SUEÑO DE UNA NIÑA.

PARA TI.

CAOS